Low cost, low post.

Crear contenido de valor para posicionarte en buscadores y conectar con tu audiencia es uno de los mantras del marketing de contenidos en el mundo online en la actualidad.

Se dice que cuanto más valor aportes al usuario más obtendrás de vuelta.

¿Sabes cuál es el problema al que se enfrentan la mayoría de pymes y emprendedores online a la hora de implementar una estrategia de contenidos?

Falta de tiempo, de ideas y de recursos para mantener su blog perfectamente al día.

Tener artículos de valor redactados a la medida de un negocio que generen beneficios online en forma de visibilidad, leads y futuros clientes cuesta.

¿Y qué es contenido de valor o de calidad, te preguntarás entonces?

Contenido de calidad es el que interesa a Google y el que interesa a tu lector por partes iguales.

Google cada vez afina más su famoso algoritmo con el objetivo de evaluar y ofrecer la mayor cantidad de contenidos valiosos existentes en internet. Para eso rastrea, indexa y clasifica sin descanso con el fin de mostrar en sus SERP a sus usuarios los resultados que encuentre de mayor utilidad para sus búsquedas.

No es este un post para explicarte la importancia que tiene entonces para la plataforma utilizar un tono amigable en la redacción de los post, escribir empleando un lenguaje conversacional, con absoluta corrección gramatical y ortográfica, implementar links valiosos, la autoridad del dominio, la autoridad de la página y otros muchos conceptos a tener en cuenta.

Quédate con la idea principal de que Google va a analizar lo bien que responde la página a la pregunta de quien busca o si cumple el propósito de la consulta. 

¿Y qué es contenido de valor para el lector?

El valor es una percepción personal de cada uno de nosotros. Prácticamente nunca tiene que ver con el coste ni con la composición del contenido. Pero lo que debes tener muy claro es que es el lector, suscriptor o seguidor de tu sitio el que lo determina. Como dice Neil Patel

“Interesante, desafiante y debe valer la pena”.

Una simple pero válida definición: cuando lo que ofreces cubre la necesidad de alguien en un determinado momento.

Que ayude, responda a sus necesidades y que mejore en algo su vida.

También, que genere engagement con clientes potenciales y consumidores.

Por eso siempre y para empezar será clave definir bien tu audiencia, conocer a tu “buyer persona”, y enfocarte en sus necesidades para conectar con quien te lee. Lo mismo que informar y entretener en la medida justa.

Por eso un post low cost siempre será un low post.

Por eso el low cost en el blog posting sale caro.

Porque para empezar a escribir, hay que investigar. Para investigar se necesita emplear tiempo. Y el tiempo, propio o de otro profesional, cuesta dinero.

Y a partir de aquí, a muchos clientes les cuesta pagar por este proceso que arranca de esa buena investigación, un proceso complejo que se podría apuntar simplemente y resumir en 5 pasos:

  1. Brainstorming de ideas y temas. O lo que es lo mismo un trabajo creativo, de pensar, para averiguar qué quieres conseguir con tu contenido y en función de ello, plantear los temas.
  2. Investigación de palabras clave y palabras clave long tail. Desde elegir la palabra clave semilla principal, informativa o transaccional, por la que desearías posicionar ese post hasta investigar aquellas de larga cola y menos competidas que te ayudarán a que tu contenido aparezca más alto en los resultados de Google. Ni que decir tiene que para realizar esta tarea de forma rigurosa hay que contar con herramientas de pago tipo Semrush, Sixtrix, Keywordtool.io, Seolyze, etc. que no son especialmente baratas…
  3. Elaboración de titulares que capten la atención y que incluyan los resultados de la keyword research
  4. Redacción propiamente dicha del post, implementando en H1, H2, H3, etc. todos los resultados del trabajo de SEO de la búsqueda del palabras clave.
  5. Promocionar el contenido. Aquí se trata de alcanzar a al gente adecuada, la que tenga influencia en redes sociales y que sea susceptible para citarte o compartir tu contenido entre sus seguidores. ¿Hablamos de desarrollar aquí también una estrategia?

¿Cuál es la idea que quiero transmitir en definitiva?

Que un buen contenido, un buen post para un blog como de lo que estamos hablando, su elaboración, cuesta tiempo y cuesta dinero.

Que puedes, claro, acudir a plataformas online low cost que te lo solucionan todo por una económica suscripción a su servicio al mes. Seguro que al menos te sirve para atender al concepto de freshness que Google también tiene en cuenta en su doble acepción de actualidad temática y de contenido recién publicado.

Que también puedes encontrar y encontrarás muchos redactores web que trabajan a coste por palabra con tarifas muy competitivas, sí.

Pero que como sucede en cualquier otro ámbito, como se decía antes, nadie da duros a cuatro pesetas. Recuerda siempre: low cost, low post.

Así que si para ti es importante en tu proceso de construcción de marca o branding la creación y desarrollo de un blog, cuenta con contenido de calidad. Y cuenta con que el buen contenido cuesta.

Los profesionales no fijan su tarifa a capricho. Es un precio justo por un servicio complejo que además, tiene un valor que se va a reflejar, sí, a la larga, en tu negocio. Dalo por seguro.

Recibir la petición de trabajo, elaborar un presupuesto, investigar el tema, investigar palabras clave, investigar a los competidores, documentarse, estructurar un texto, redactar un texto, optimizarlo a nivel de SEO, revisar el texto, buscar imágenes si procede, enviar el post, hacer cambios si se piden, subirlo al CMS si procede, preparar la factura, hacer el seguimiento de su cobro…

¿Tan poco cuesta para ti?

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