Despropósitos de copywriting para 2020.

Empiezo el año como lo terminé en estos últimos días de diciembre.

Analizando páginas web de copywriters con los que en teoría compito y, leyendo, -en mi opinión personal- muchos de los mismos despropósitos de copywriting que en 2019.

“Descubre la magia de la escritura”.

“Para que te elijan a ti necesitas destacar”.

“Las palabras importan. Las palabras mueven multitudes y montañas”.

“Aprende a escribir para emocionar”.

“Aprende a escribir para destacar”.

“Aprende a escribir para conquistar”.

“Escribe tu historia y conecta con tus visitas”.

Copywriting con esencia para marcar la diferencia”.

“Para que tu web muestre unos textos memorables”.

“Tus textos brillarán con luz propia”.

“Transmite confianza y convence a tu cliente ideal con textos estratégicos y pensados hasta el más mínimo detalle”.

“Textos con emoción y estrategia para marcas y profesionales que transforman vidas”.

“Cambiar lo que dices puede cambiar el mundo”.

“Encuentra la forma genuina de comunicar en web y redes sociales siendo fiel a tu chispa personal”.

“¿Te gustaría oxigenar tus textos y conectar con tus clientes con naturalidad?”.

“¿No tienes palabras para expresar lo que sientes?”.

Copywriting emocional, Storytelling y estrategias de contenido para negocios que quieren Inspirar/Crear comunidad/Persuadir”.

“El copywriting que vende naturalmente”.

Copywriting, persuasión e influencia estilo rebelde”.

Copywriting para inconformistas”.

“Imprime tu huella sostenible a través de las palabras”.

“¿Crees en el enorme poder de las palabras?

“Te puedo ayudar a crear una mejor versión de ti mismo”.

Y termino con esta perla:

“Tus palabras esconden la alquimia de las historias”.

¿Pero qué nos hemos tomado casi todos para poner en nuestras webs de venta de nuestros servicios profesionales de escritura persuasiva, copywriting y redacción web tantos despropósitos de copywriting?

Todos los textos parecen iguales y, aun compitiendo entre ellos, casi no diferencias a un profesional de otro. Ni tan siquiera en el caso de muchos por el diseño de su página web: la misma estructura, el mismo tipo de fotos, idénticas secciones, testimoniales similares…

Así, al margen de lo buenos profesionales que sean, o seamos, es difícil conectar con los clientes. En el mundo de los negocios online y en el otro.

Si como emprendedores (mentira), por llamarnos de otra manera a los copywriters que queremos vivir de la redacción de textos, no somos capaces ni en nuestro escaparate online -nuestra web- de diferenciarnos de la competencia ¿cómo vamos a pretender que el potencial cliente nos elija para diferenciarse de su competencia con la suya propia?

Más a nosotros, a quienes nos debería resultar sencillo hacer algo tan sencillo como hacer algo diferente y explicarlo en el idioma de nuestro cliente.

Lo dicho, diferenciarnos de nuestra competencia.

Pero parece que en lo único en lo que pretendemos diferenciarnos es en ser cada día uno más barato que el otro.

Pregonamos muchas cosas como meternos en la piel del cliente potencial, comprender qué le preocupa, qué le conmueve, cuáles son sus principales problemas para poner en marcha su idea de negocio, qué le lleva a poner un negocio o saber descubrir qué le puede llevar a ilusionarse para trabajar con nosotros copywriters.

Demasiada palabrería para intentar persuadir acabando escribiendo lo mismo.

¿Problema u oportunidad?

Depende de cómo lo mire o en nuestro caso escriba cada uno.

De lo que no me cabe ninguna duda es que por suerte o por desgracia seguirán existiendo muchos despropósitos de copywriting para elegir en 2020.

Igual es tu momento del año de cambiar.

¡FELIZ COPY NUEVO!

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